Liniers 1

El conejo blanco es muy difícil de atrapar. El historietista argentino Ricardo Siri, más conocido como Liniers y quien se dibuja a sí mismo como un gran conejo blanco, es un hombre muy ocupado. Su talento, ingenio y personalidad han impulsado su popularidad y por ende sus admiradores, al igual que la prensa, siempre están atentos a sus pasos donde quiera que vaya. A pesar de ello, Liniers nunca pierde esa chispa que lo caracteriza, ni la paciencia, ni la amabilidad. Y así lo demostró durante esta breve entrevista. Conversamos con el ilustrador mediante Skype desde las oficinas de la Editorial Catalonia, antes de la actual gira a Chile junto a Kevin Johansen y The Nada que se presentará en Santiago, Valparaíso, Rancagua, Talca, Concepción y Temuco.

Nos contó de estos conciertos, de su amistad con el cantautor argentino, de su experiencia en Brasil 2014 y de sus próximos y múltiples proyectos editoriales.

Te invitamos a saber qué nos dijo este inquieto y escurridizo conejo blanco.

 

Comencemos hablando acerca de tu show junto al cantautor argentino Kevin Johansen. Para los que no lo han visto, ¿puedes contarnos en pocas palabras en qué consiste?

Y, bueno, es un show que hace unos años estamos haciendo, pero que en Chile, así como lo vamos a hacer, no lo habíamos hecho nunca. Me acuerdo que hicimos un show en yo pintaba un lienzo muy grande, como un mural, atrás de la banda, pero esta vez yo voy pintando un dibujo por cada canción, con una cámara arriba, así cenital. Y la verdad que es muy divertido, lo pasamos todos muy bien, el público se divierte, canta canciones, se lleva algunos dibujos, porque con los dibujos que pinto voy haciendo avioncitos y los tiramos al público.

 

Me imagino que te diviertes mucho.

Sí, es muy divertido. Para mí, que soy así una especie de nerd de escritorio, lo último que me imaginé fue que iba a terminar dando vueltas por el planeta con un tipo nacido en Alaska, haciendo dibujos frente a miles de personas, pero es muy divertido. La paso súper bien.

 

Es como compartir lo rockstar.

¡Claro! Y encima es muy lindo porque con Kevin primero nos hicimos amigos, antes de hacer esto. Entonces, sumale a eso que lo estás haciendo con alguien que no es como que trabajás con él, sino que simplemente somos muy amigos y nos hace mucha gracia y nos divierte mucho estar en el escenario haciendo eso.

 

Se nota esa amistad, se traspasa y uno como espectador hasta lo agradece.

Es que yo creo que por eso funciona y que por eso Kevin lo sigue haciendo. Ni siquiera es que lo hace por darme el gusto a mí, que sería muy simpático, pero medio absurdo. Yo creo que lo hace porque realmente vio que la gente lo agradece mucho y lo disfruta mucho. Y Kevin tiene un costado así muy anfitrión, quiere que la gente se vaya de sus shows con la panza llena, así como bien satisfechos. Y la verdad es que nos encanta.

 

Con Kevin llevan varios años colaborando en un aspecto artístico-musical. ¿Cómo ha cambiado con los años?, ¿ha habido una retroalimentación entre ustedes: tú has aprendido algo más de música y él algo más de ilustración?

(Risas) Bueno, nos gusta hacer un intento de intercambio de roles a veces en los shows. Y la verdad es que es impresionante porque somos muy malos en lo que hace el otro (risas). Hace ya como cinco años que trato de tocar la misma canción y todavía no me resulta. Fracaso el 50% de las veces, ¡y son tres notas! Pero, creo, eso también funciona muy bien, porque la gente interpreta es un civil tratando de ser cantante. Me ven ahí con la guitarra y piensan “es un inútil”, “no va a poder”.

 

¿Has considerado recopilar en un libro las pinturas que haces durante los conciertos?

Y, bueno sí, de hecho está por salir. Habíamos hecho un libro antes que se llama Oops que es un libro con letras de Kevin y dibujos míos, pero eso fue antes de hacer todos estos shows. Y ahora hicimos este que se llama Bis que tiene las canciones nuevas de Kevin y ahí sí hay más pinturas de los recitales, historietas y entrevistas, y ése está por salir ahora. Se llama Bis porque Kevin sacó un disco que se llama Bi y este es el segundo libro y porque somos muy, muy creativos, se llama así (risas).

 

¿Tiene fecha de publicación?

Saldrá este mes o el mes que viene. Ya está como para partir a imprenta.

 

¿Por la Editorial Común?

No, va a salir por Ediciones de la Flor, que son los mismo con los que hicimos el Oops. Liniers3 Ricardo, por tus redes sociales nos enteramos que fuiste enviado especial de La Nación al mundial de fútbol. ¿Cómo fue esa experiencia?

Lo que hice fue ir a la primera y a la última semana, fui a medio mundial en el fondo. Porque la verdad es que tengo tres hijas, entonces tampoco vale que papá se vaya cuarenta días a mirar fútbol. Y fue lindísimo, fue increíble. Ahora estamos todos como con esa angustia de que casi lo ganamos, que nos faltó un poquitito, pero cuando lo pensás en frío, que jugamos una final en el Maracaná, después de 24 años de no llegar ni siquiera a la semifinal, es increíble. La verdad es que son unos genios estos pibes y yo, encima, tuve el disfrute y el sufrimiento de estar ahí, ver la final en la cancha y fue increíble. Uno de los días más intensos emocionalmente que me ha tocado vivir. No me puedo quejar.

 

¿Y cómo lo abordaste desde tus viñetas?

Claro. Yo iba publicando una viñeta por día de todo lo que iba pasando. El otro día hablaba con un periodista del diario que fue un mundial muy generoso, en que todo el tiempo pasaban cosas; nunca paraban de pasar cosas absurdas, raras, simpáticas: del 7 a 1 que se comieron los pobres brasileños, el tatuaje de Pinilla, fue durísimo lo que sucedió ahí, pero es mucho peor perder 7 a 1 en tu casa, te juro por dios que no hay comparación. Pero fue un mundial como muy increíble en ese sentido. Así que ahí también estaba pensando en juntar las páginas que tengo y hacer, por ahí, un libro con eso.

 

Y estuviste acompañado del ilustrador Alberto Montt…

En la final, no estuve acompañado por Alberto Montt, sino apadrinado por él. Alberto fue quien me consiguió la entrada. Tiene un amigo que trabaja en Puma de Chile y justo tenía una de más. Gracias Puma (risas). Alberto es el ángel guardián que tengo.

 

Con él has forjado una amistad muy fuerte, ¿tienes planes de colaborar con él en algún proyecto?

Sí, ahora lo tengo apalabrado que me va a presentar un trabajo para la Editorial Común y siempre tenemos proyectos, ideítas, cosas que decimos “¿si hacemos esto?, ¿qué te parece esto otro?”. Nos entusiasmamos rápido, porque los dos tenemos un sentido del humor parecido y barbas parecidas. Y, la verdad es que es una especie de hermano transandino.

 

¿Nos puedes contar en qué proyectos está trabajando actualmente la Editorial Común?

Yo estoy en Macanudo 11, que tengo que trabajarlo. Y también, por ahí, saco este libro de fútbol. También hay un libro infantil que estoy por hacer. Y por otro lado, vamos a publicar un libro de un autor francés que ya hicimos el volumen uno que se llama Monsieur Jean y también vamos a hacer un libro de Manuel García Ferré, que es como nuestro Pepo, que nunca se había publicado, entonces estamos entusiasmados con eso. Así que hay ochenta mil cositas para ir haciendo. Es que se publica tan poca historieta en América Latina que cuando armás una editorial no sabés por dónde empezar; es como, ponte, una persona que nunca vio comida y lo mandás al supermercado y ¿qué lleva?, ¿una banana, unos huevos? No sabés. Hay de todo, son infinitas las opciones que tenés.

 

Y para finalizar, también se filtró que tenías planes de hacer una novela gráfica con el ilustrador argentino Decur (Guillermo Decurgez). ¿En qué etapa del proyecto se encuentran?

Y sí, con Guille empezamos un proyecto, pero que todavía está ahí como muy verde. Estamos como en la página ocho. También queremos hacer un proyecto como de historias, como cuentos de hadas, apuntando al público infantil que está armando mi mujer, así que ahí también lo tenemos a Guille dibujando, a ver qué es lo que sale, porque la verdad es que lo dibuja todo tan bonito y tan lindo que tenemos confianza ciega en él. Liniers 2

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